“África no es lo que era”
Posted on 9 January 2012 | without comments
Debo reconocer que el día de Navidad me permití remolonear en la cama y levantarme más tarde. Algo que llevaba deseando un tiempo. Al fin y al cabo, como buen mediterráneo, mi naturaleza tiende a ser horizontal.
Ante mí se planteaba un día tranquilo, perfecto para disfrutar de una tarde soleada en Nairobi y, probablemente, ir a tomar algo esa noche. Pero un e-mail lo cambió todo.
El grupo terrorista Boko Haram había atentado contra una serie de iglesias y un edificio público en Nigeria. Desde Madrid me pedían una pieza y, ya que estábamos, un obituario sobre Jalil Ibrahim, un opositor sudanés que fue asesinado en Nochebuena.
La información sobre Nigeria no era muy clara y tuve que tirar desesperadamente del teléfono. Recurrí a todos mis contactos oficiales que tengo en el país (que no son demasiados. De hecho, sólo son dos). Pero, bien porque era Navidad o tal vez por la confusión, ninguno me respondió…
Para Natxo Marcet, África no es lo que era.
Natxo lleva aún no hace mucho en Nairobi, donde colabora con el diario El Mundo y ha empezado a escribir un blog. Se le nota la frescura y la capacidad de sorpresa del que acaba de llegar. Y eso es bueno. Sus textos son divertidos e informativos y habrá que echarle un ojo.
Escribir con el propósito de informarse después
Posted on 9 January 2012 | without comments
“Igual un policía no ve la misma realidad que un periodista, con perdón -dijo, y sonrió-. Ya sé que ustedes escriben con el firme propósito de informarse después. -Lo miró sonriendo pero Renzi, que estaba comiendo, no pudo contestarle, aunque estaba de acuerdo-.”
Le dice el comisario Croce al periodista Emilio Renzi en Blanco nocturno, de Ricardo Piglia, mientras cenan y el comisario comenta cómo hay diferentes formas de ver las mismas cosas.
“¿Cómo es aquello? ¿Cómo es realmente África?”
Posted on 5 January 2012 | without comments
Cuando llegas a España tras pasar por primera vez una temporada en el África subsahariana, los amigos siempre se quedan mirándote como evaluándote y luego te preguntan: “Bueno… ¿y cómo es aquello? ¿Cómo es realmente África?”
Es una cuestión demasiado amplia, claro. África es un continente enorme en todos los sentidos -como precisamente decimos en la introducción a este blog-, más grande que Europa y con una mayor diversidad cultural y lingüística, por compararlos de alguna forma. Es como si -por ejemplo- quisiéramos que alguien que vuelve de Corea del Sur nos hablara de toda Asia. O mejor, como si un keniano le preguntara sobre Europa a otro que sólo ha estado en Finlandia y esperara que éste le hablara también de España, Grecia y Reino Unido y de toda Europa.
Pero uno de los lugares que yo sí puedo describir es Nairobi, la capital de Kenia y, con unos tres millones de habitantes, la mayor ciudad y centro económico y comercial de toda el África oriental.
Algo que suele sorprender a los que vienen por primera vez es el centro de Nairobi. Está coronado por varios rascacielos, algunos con nombres de bancos, y a su alrededor crecen cada vez más edificios modernos llenos de oficinas acristaladas. Hoteles con nombres históricos compiten por los turistas y hombres y mujeres de negocios que visitan la ciudad: Hilton, Sheraton, Intercontinental… Las calles y avenidas del centro financiero están absolutamente repletas de gente a todas horas durante el horario laboral. Y es el mismo tipo de gente que uno se encontraría en la misma parte de la ciudad en Madrid, Londres o París. Son hombres y mujeres -en buena parte jóvenes- que caminan rápidos y decididos, enfundados en trajes, en una mano el maletín y junto a la oreja la BlackBerry o el smartphone o el ‘manos libres’ o los auriculares del mp3 o el dispositivo Bluetooth. Esta parte del centro de Nairobi no desentonaría en cualquier país occidental. Quizá mucha gente no pensaría precisamente en Nairobi al ver una fotografía de su ‘skyline’, del perfil de sus edificios recortados contra el horizonte.
Parte del centro de Nairobi durante la noche (imagen en el dominio público)